El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Tag & Bink están muertos

Dentro de la banda sonora de principios del año 1993 se hallaba una canción titulada Sweat que en su insoportable coro repetía: “A La La La La Long, A La La La La Long Long Li Long Long Long”. Los responsables de este odioso himno veraniego, que fue número uno simultáneo en Asia, Suramérica, Australia, Nueva Zelandia y Europa, eran unos sujetos denominados Inner Circle, aparentemente de Jamaica. Por aquella época transmitían por la televisión chilena aquel pionero de los realitys que debe haber sido COPS: programa de la cadena FOX en que podíamos ver a la fuerza policial de los EE.UU. controlando riñas domésticas, enfrascados en persecuciones y arrestando traficantes y maridos que golpeaban a sus esposas (y esposas que golpeaban a sus maridos).

El tema con que abría la serie era el otro hit de Inner Circle: Bad Boys que en su coro decía: “Bad boys bad boys whatcha gonna do, whatcha gonna do when they come for you”. El éxito de esta banda y sus dos temas se extendió hasta el verano siguiente al ser incluidos entre los invitados al Festival de Viña del Mar. Allí hicieron bailar a todo el mundo. Incluyendo a la novia de Lorenzo Lamas que participaba en el jurado internacional por ser la novia de Lorenzo Lamas. ¿Y quien es Lorenzo Lamas?, un tipo que hacía una serie mediocre que transmitían en el mismo canal que el evento veraniego chilensis: Renegado (hay quien recuerda a Lamas de la no tan mediocre Falcon Crest, mejor conservar ese recuerdo).

¿Y todo ese preámbulo para qué? Pues para comentar un par de cómics que he leído recientemente: Tag and Bink are Dead #1 y #2 de Kevin Rubio (y otra gente). Pero el preámbulo no se relacionaba tanto con estos cómics como sí lo hace con un proyecto previo de Rubio, el que precisamente lo llevó al mundo del cómic, me refiero al célebre corto Troops.


Whatcha gonna do when the Stormtroopers come for you

Dicen por ahí que Troops es una de las obras no oficiales que más ha dado que hablar en la historia del fandom de Star Wars en Internet. No seré yo quien vierta un manto de duda sobre esta aseveración ya que confieso que no soy un fan de Star Wars, pero tampoco soy un neófito en el universo creado por Lucas (“et al” como dicen los pedantes) y antes de cortos como Batman: Dead End o el trailer de Grayson, Troops realmente me impresionó tanto por su calidad técnica como por su guión, mucho más elaborado que las parodias usuales.

Troops fue realizado en 1997, una época en que descargar un archivo de 70 Mb con módems de 28 y 36 Kb podía tardar semanas. Pero la calidad del corto era tal (aún para los estándares actuales) que a nadie le importó esperar. Rodado con una cámara de 8 mm y efectos visuales realizados con software Lightwave 3D, Troops está ambientado en Tatoine (hogar de Luke como todos recuerdan) y al mismo son de Bad Boys mezcla inteligentemente los elementos de COPS con los del capítulo IV de Star Wars. En el corto (que incluye un breve cameo de Boba Fett) podemos ver a los Stormtroopers del Escuadrón Oveja Negra buscando ciertos Androides perdidos mientras interrogan a los patéticos Jawas y terminan intentando resolver la inevitable disputa doméstica de turno (entre los tíos de Luke), todo esto mientras nos instruimos un poco sobre estos anónimos e incomprendidos oficiales del Imperio: sus vidas, sus sueños y todas esas patrañas.

Lo más encomiable de Troops es como aprovecha esos “momentos” que no vimos en Star Wars para contar lo que ocurría mientras Luke charlaba con Obi Wan, por ejemplo. Si Lucas así lo quisiera, podría insertar perfectamente las escenas de Troops en el episodio IV sin afectar en absoluto la historia original. Y ese es el precisamente el gran mérito de Rubio, la forma en que sus historias encajan como pequeñas piezas en la máquina matriz sin afectar su funcionamiento. Es por ello que no me atrevería a señalar a Troops como una parodia ya que éstas suelen carecer de la inteligencia y el preciosismo técnico exhibido por Rubio.

Y si darse a conocer era lo que Rubio pretendía con Troops, pues vaya si lo logró. Su corto impactó a tal nivel que fue invitado por uno de los modelistas de la Industrial Light & Magic para una proyección privada en sus oficinas. Desde entonces Rubio ha desarrollado proyectos de animación y ciencia ficción para MTV, ABC y Warner, además de escribir cómics para Darkhorse, como Tag and Bink are Dead.


Tag & Bink no estaban muertos

Star Wars: Tag and Bink are Dead fue publicada el 2001 por Darkhorse Comics en dos partes. Escrita por Kevin Rubio con arte de Lucas Marangon, entintado de Howard M. Shum, colores de Michelle Madson y rotulado de Steve Dutro. Rubio claramente homenajea en el título a la obra de teatro de 1966 de Tom Stoppard (llevada al cine en 1990 por el mismo Stoppard) Rosencrantz and Guildenstern are Dead. Pero el homenaje no se detiene ahí ya que Rubio adopta la misma técnica de Stoppard para narrar su historia, es decir, contar lo que ocurre tras el telón de la “gran historia” utilizando a dos personajes menores. Pero a diferencia de Stoppard los personajes principales de Rubio, Tag Greenly y Bink Otauna, no existen en la continuidad oficial, aunque dada la gran figuración de anónimos soldados rebeldes e imperiales en Star Wars bien podrían ser parte del canón.

Tag y Bink son dos soldados rebeldes algo cobardes y perezosos que sin embargo se las arreglan para estar en momentos clave tanto de Una Nueva Esperanza como El Imperio Contraataca valiéndose del anonimato proporcionado por las armaduras de los soldados imperiales (ya Han y Luke nos demostraron lo fácil que era infiltrarse de esta forma entre las filas del confiado Emperador). ¿Recuerdan a esos dos stormtroopers que hablaban sobre el nuevo Bt-16 mientras Obi Wan saboteaba el reactor?, eran Tag y Bink. ¿Los que le disparaban a C3P-O en la Ciudad de las Nubes?, eran Tag y Bink. ¿El stormtrooper al que golpea Chewie cuando congelan a Han en carbonita?, era Tag. ¿Los dos pilotos a los cuales Darth Vader ordena acompañar durante el ataque de los rebeldes a la Estrella de la Muerte?, eran Tag y Bink (o eso parecía). ¿Se preguntaron alguna vez como los rebeldes consiguieron esa nave Tydirium en la que Han, Leia y los demás descienden en la luna de Endor en El Regreso del Jedi? ¿Quieren saber la verdadera historia tras la batalla de Tanaab de la que tanto se enorgullecía Lando Calrissian? Todas esas preguntas junto a muchas referencias y citas de esas que hacen el deleite de los frikis (como el cameo de Harvey Dent y el homenaje a John Lennon) las encontraran en este más que recomendable tour de force, gracioso e inteligente.

© Sergio Alejandro Amira
Publicado originalmente en Calabozo del Androide #27 (diciembre 2005)

Written by Amo del Calabozo

June 13, 2013 at 7:11 pm

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