El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Zeta: Los Nuevos Próceres

Puede que algunos amigos de los que frecuentan esta mazmorra sepan que el Amo del Calabozo no sólo escribe sobre cómics, sino que también está involucrado en la producción de unos cuantos. Uno de ellos es Zeta para Mitomano Comics, que pueden leer de forma totalmente gratuita aquí.

Mi principal objetivo al escribir a Zeta es que se sienta un personaje “de carne y hueso”. Sé que decir esto parece una perogrullada, pero en un género que se sustenta en la pirotecnia, es común encontrar personajes de cartón piedra que sirven sólo como vehículos para el uso y abuso de superpoderes.

Zeta no tiene superpoderes, pero está inmerso en un mundo dónde los tipos que los ostentan abundan. Cómo reacciona él a ellos y viceversa es uno de los tópicos que he decidido explorar.

¿Hay espacio en un universo pletórico de entes sobrenaturales, superciencia y habilidades metahumanas para un simple vigilante callejero? Sí, Batman es prueba de ello, aunque de “simple” no tiene nada. Batman cuenta con su Batimóvil y su Baticueva y su Batirrepelente para tiburones y sobretodo, cuenta con sus batimillones… ¿qué tiene Zeta? Pues además de su skate y uno que otro implemento que acarrea en la mochila no mucho, pero dónde le faltan recursos le sobran las ganas y el valor.

Sin lugar a dudas, Zeta está más emparentado al clásico Spider-Man carente de recursos económicos y aproblemado por las chicas y los estudios que a Batman, pero dónde difiere del arácnido; además de la ausencia de poderes, es en que no carga con ese pesado lastre de tener que ocultarle a su familia su identidad superhéroica. Los familiares de Zeta están al tanto de sus correrías como vigilante porteño, y pese a que todos tienen su opinión personal al respecto, lo apoyan. Lo mismo hace Mandinga, el líder de Los Nuevos Próceres que para este número ya ha adoptado el rol de mentor de Zeta. Al ser ambos personajes solitarios sin habilidades metahumanas aparentes, es lógico que se entiendan y apoyen… Al escribirlos pongo a dialogar a mi yo actual con el yo adolescente que aún habita dentro de mí por lo que diría que Zeta y Mandinga no son sino las dos caras perceptuales de una misma moneda (¡cómo me gusta esta metáfora de la moneda, caray!).

Zeta y Drymis

Zeta admirando subrepticiamente el derrier de Drymis

Claro que si bien Mandinga se reconoce en Zeta cuando joven; Zeta, pese a todo lo que admire a Mandinga, no quiere ni pretende ser como él cuando adulto. Los dos son tipos solitarios que se han visto forzados por las circunstancias a trabajar con otros, en ese sentido comparten otra característica principal conmigo, que no he podido evitar tener que formar parte de equipos para sacar adelante proyectos como éste. No es de extrañar que los cómics que he hecho en solitario, dibujados y escritos por mí, sigan acumulando polvo virtual mientras que aquellos dónde he colaborado con otros se estén publicando. El cómic no sólo comparte con el cine el ser un “arte sencuencial”, sino también el alto grado de participación de distintas habilidades y disciplinas que requiere para ser plasmado. Por supuesto que un solo autor puede hacerlo todo como Charles Burns en su magistral Black Hole, y demorarse como él diez años en el proceso.

En sus principios el cómic era un formato de consumo rápido y de producción en cadena sustentado en la continuidad serializada. Un autor escribía, otro dibujaba, otro entintaba, otro coloreaba, etc. Para que este esquema funcione debe existir una industria que lo soporte, sin eso, en vez de facilitar las cosas uno puede encontrarse con que es igual o más lento aún esperar a que los demás hagan su parte del trabajo para obtener el cómic en cuestión. De algo que debería hacerse relativamente rápido, pasamos a algo que toma una eternidad y de un producto de consumo barato pasamos a otro cuyo costo esta lejos de cubrir el esfuerzo que implica hacerlo, más aún si se hace sólo por el gusto de hacerlo, que es la razón por la cual participo de Mitomano Comics.

Bueno, este post se supone era para invitarlos a leer decimocuarto cómic de Mitomano y tercero de Zeta, y a continuación les dejo la editorial que escribí para esta ocasión:


Zeta & Mandinga

Zeta y Mandinga

Hagamos un poco de historia:

El 10 de julio del 2008 me llegó un mail de Francisco Fernández, “co-creador/ilustrador del proyecto de cómic de superhéroes chilenos Mitomanocomics” proponiéndome un intercambio de banners con el Calabozo del Androide, mi blog dedicado al cómic y la cultura pop. No tenía idea alguna de qué era este asunto de Mitomano, así que hice click en el link que se adjuntaba y me encontré con una propuesta que me cautivó desde un principio. A propósito de ello, escribí una nota para el Calabozo, de la cual extracto lo siguiente:

“(…)no puedo sino felicitar a los amigos de Mitomano Comics por tener como base de fundación al mito como concepto regulador de su obra. Más aún si los mitos chilenos (y latinoamericanos) ocupan su principal objetivo a la hora del diseño de personajes. Porque de momento eso es lo que podemos contemplar en el sitio de Mitomano Comics, una amplia galería de personajes con sus respectivas descripciones tanto de poderes como procedencia e incluso los referentes utilizados a la hora de su creación”.

Francisco Ortega, reconocido escritor chileno de narrativa y cómic, luego de leer mi nota en el Calabozo expresó su admiración y “envidia” por Mitomano, en su blog escribió el 31 de julio de 2008: “Mitomano Comics está realizando un tremendo concepto para una mitología de superhéroes latinoaméricanos y aunque aun no hay historias, los personajes y la idea están de pelos”.

Tal como escribió Ortega en aquella oportunidad, y como dije yo antes, los personajes existían… pero no las historias, y fue debido a ello que tras estrechar vínculos creativos con Francisco Fernández, que fui invitado a formar parte del equipo Mitomano, el 4 de febrero del 2009.

Luego de recibir toda la información disponible en torno al universo de Mitomano Comics redacté un pitch que fue bien recibido por Francisco, pero que aún no hemos podido realizar ya que Zeta, que ni siquiera estaba contemplado en esa historia, se interpuso en mi camino. En mail del 6 de julio de 2009, escribo a Francisco:

“Antes de la saga, que es una historia de largo aliento, me gustaría tomarle el pulso a algunos personajes por separado. Creo que es la mejor manera de adentrarse en el universo Mitomano. Algo así como un calentamiento previo antes de la ‘gran historia’. Hay un par de personajes que tengo ganas de escribir, Ranok y Zeta. Y en la historia que tengo pensada para Ranok la estrella invitada sería Atómica”.

La historia de Ranok y Atómica está lista y esperando a ser publicada, y en cuanto a Zeta, pues aquí tenemos ya la tercera entrega de su título propio, y con al menos cinco números más ya escritos y esperando a ser dibujados. Se vienen grandes cosas para Zeta y los Nuevos Próceres, y yo más que nadie espero poder verlas publicadas.

 

Sergio Alejandro Amira Concón, Viña del Mar
Agosto, 2011

Written by Amo del Calabozo

August 11, 2011 at 3:02 pm

One Response

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  1. Yo estuve leyendo a Mitomano Comic y me parece una propuesta muy buena y por sobre todo fresca.

    A mi en lo personal soy bastante patriota, pero no en el sentido nacionalista, sino en el aspecto cultural. Si me acuerdo como me emocioné cuando nombraron la Cueva de los Brujos y a Chile en la Saga American Gothic. Así que ver superherores “nacionales” me es algo muy grato.

    Es cieto no tenemos rascacielos para andar balanceandose para un lado y otro, ni batimillones. Pero es el saber apreciar lo nuestro, sin pedirle que sea ni USA, Europa o Japón, lo que puede llevarnos a que se cree o vuelva a existir un nicho que el pocos se atreve a entrar.

    Suerte y éxito para MItomano Comics y espero más cosas también de Anima…algo así como un encuentro con Emile Dubois por ejemplo.

    gbornes

    August 11, 2011 at 4:59 pm


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