El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Spawn, Cerebus, Angela y los demás

Cuando Luis Saavedra me sugirió implementar esta sección de inmediato acudió a mi mente la splashpage doble del Spawn #10 (febrero 1995) con Dave Sim en el guión y Todd McFarlane en lápiz y entintado de la historia denominada Más allá. Pese a esto, el artículo demoró en materializarse ya que para hablar de ese par de páginas tenía que necesariamente referirme a uno de los más engorrosos capítulos de la historia del cómic de superhéroes: la pugna judicial entre Neil Gaiman y Todd McFarlane.

Estoy seguro que el 99% de los lectores de cómics saben quienes son Sim, Gaiman y McFarlane y de seguro deben estar al tanto del pleito judicial que existió entre los dos últimos. Pero como no puede descartarse que nuevos lectores estén ingresando al apasionante mundo del Noveno Arte a través del Calabozo del Androide, descubriendo recién títulos, personajes y creadores, haremos una pequeña presentación de estos sujetos.

Who is who

Sim, McFarlane y Gaiman son tres creadores de gran peso en la industria del cómic norteamericano y podríamos llenar varias páginas sobre ellos, por lo que la versión supercondensada es ésta: Dave Sim es un dibujante y guionista de cómics canadiense pionero en cuanto a la auto-publicación se refiere, fundó su propia editorial (Aardvark-Vanaheim) y su personaje más conocido es Cerebus; Neil Gaiman es un escritor y guionista de cómics británico y su personaje más conocido es Sandman; Todd McFarlane es un dibujante y guionista de origen canadiense, fundó Image Comics junto a otros artistas disidentes de Marvel y su personaje más conocido es Spawn. Cabe mencionar que si bien ninguno de los tres anda corto de dinero, McFarlane es el único que puede considerarse millonario de acuerdo a los estándares estadounidenses, esto gracias a su mercenaria explotación de Spawn (y de los personajes de otros).

Fue justamente en el título de Spawn que se gestaron los problemas entre Gaiman y McFarlane, por lo que el primero decidió demandar al segundo sobre los derechos de Miracleman y tres personajes más creados para Spawn (sobre la complicada historia de Miracleman habaremos en más detalle otra ocasión). La demanda interpuesta por Gaiman alegaba que McFarlane persistentemente violó los términos del acuerdo al que ambas partes habían llegado en 1992 y 1997 respectivamente, pero antes de adentrarnos en detalles, demos un vistazo a los “humildes” comienzo del multimillonario McFarlane (tanto dinero tiene este tipo que en 1998 compró por 3 millones de dólares ciertas pelotas de baseball bateadas por Mark McGwire y Sammy Sosa).

De libertario a mercenario

McFarlane comenzó su carrera en la industria del comic trabajando para Marvel y DC, dibujando títulos como Infinity Inc., The Incredible Hulk, y The Amazing Spider-Man (Marvel, además, le encargó en 1990 la creación de una nueva serie de Spider-Man, que sería todo un éxito y de la cual haría también los guiones). Supuestamente McFarlane concibió la idea de Spawn una década antes de presentarla al público, pero optó por mantener al personaje en su portafolio antes de ofrecerlo a sus empleadores y perder los derechos de su creación. Como resultado de esto, el muy astuto de McFarlane no creó ningún nuevo personaje mientras trabajó para DC o Marvel.

Eventualmente McFarlane, cansado de los tratos abusivos de las grandes editoriales hacia los creadores decidió (su sitio Web le otorga enteramente el crédito de la idea) crear una compañía en la cual el artista estuviese en total control de sus personajes. Supuestamente Todd convenció a los artistas más prominentes de Marvel a unirse a su “loca” empresa y fue así como renunciaron simultáneamente a la Casa de la Ideas: Jim Lee, Rob Liefeld, Jim Valentino, Erik Larsen, Marc Silvestri y Whilce Portacio. La compañía fundada por estos siete creadores se llamó Image Comics, que serviría como corporación matriz para los cómics que cada artista crearía individualmente y de cuyas ganancias se beneficiaría también de forma individual.

Técnicamente, el título Youngblood de ese “maestro de la figura humana” (como irónicamente mencionara Luis Saavedra) llamado Rob Liefeld fue el primer cómic Image publicado. Pero fue el Spawn de McFarlane lanzado un mes más tarde el que se convirtió en el mayor suceso de la compañía además de convertir a McFarlane en millonario. Spawn #1 (mayo 1992) vendió 1.7 millones de copias, convirtiéndolo en el más grande best-seller de los cómics independientes a la fecha.

La importancia de Image dentro de la industria del cómic norteamericano es fundamental y, como señala Mitchell Brown: “si bien no comenzaron el movimiento pro-derechos de autor, establecieron un muy buen punto: nunca más los editores podrían aprovecharse de los artistas y dejarlos fuera del lucrativo merchandising sin compensar económicamente sus esfuerzos”. ¿Y que fue lo que hizo McFarlane al ver que los dólares le llegaban a camionadas?, aprovecharse de los artistas (sobretodo de Gaiman pero también del trabajo de Alan Moore et al en Miracleman) y dejarlos fuera del lucrativo merchandising sin compensar económicamente sus esfuerzos. La transformación de libertario a mercenario estaba completa, pero Gaiman no le permitiría salirse con la suya.

Dave Sim, Todd McFarlane & Neil Gaiman

Gaiman vs. McFarlane

Según Gaiman bajo el acuerdo de 1992, McFarlane debía pagar lo derechos por el uso de los personajes de su creación: Angela, Cogliostro y Spawn Medieval. Cómo McFarlane no cumplió con su parte del acuerdo, ambos renegociaron en 1997. Esta renegociación obligaba a McFarlane a pagar a Gaiman todos los derechos atrasados y desistir los reclamos de propiedad de Miracleman a cambio de los derechos de Gaiman sobre Cogliostro y Spawn Medieval (por lo visto Gaiman no deseaba quedarse con la guapísima Angela).

El 4 de agosto de 1997, Gaiman recibió el dinero que se le debía hasta esa fecha. McFarlane, además, le entregó el film que incluía las historias de Miracleman publicadas por Eclipse Comics.

De acuerdo a Gaiman, el pago de los derechos no continuó tras esa fecha, pero lo que realmente motivó su ira fue el anuncio de McFarlane durante el 2001 que Miracleman sería revivido en Hellspawn #13. Gaiman objetó públicamente los derechos de McFarlane sobre Miracleman, cosa que éste refutó. Estando así las cosas, no le quedó más remedio a Gaiman que demandar a su ex-amigo.

Desde Europa, Gaiman declaró que “esta demanda no es sobre dinero, es sobre el respeto por los derechos de los autores y mantener las promesas”. Gaiman, además, anunció que todo el dinero que obtuviese sería destinado a obras de caridad relacionadas con los cómics. Desde ese momento McFarlane decidió mantener un perfil bajo sobre el asunto y declinó hacer mayores comentarios.

La demanda de Gaiman a McFarlane y sus socios corporativos contenía nueve puntos

1. Derogación de los derechos morales de Gaiman como creador bajo la Convención Berne, Los Estados Unidos, y la ley extranjera.

2. Infracción de los derechos de Gaiman sobre Angela.

3. Infracción de los derechos de Gaiman sobre Cogliostro y Spawn Medieval.

4. No cumplimiento de contrato basado en la violación de McFarlane del acuerdo de 1997.

5. Violación del Acto Lanham al no atribuir correctamente el crédito por los trabajos de Gaiman y los derivados de estos.

6. Fraude, basado en el entendimiento que McFarlane negoció al acuerdo de 1997 sin la intención de cumplirlo.

7. Publicidad falsa al deliberadamente confundir a los lectores atribuyendo la creación de la obra de Gaiman a McFarlane.

8. No cumplimiento de promesa, referida al daño producido a Gaiman como resultado de las promesas efectuadas pero no cumplida por McFarlane.

9. Juicio declaratorio, que busca una declaración de la corte sobre los derechos de Gaiman sobre Angela y Miracleman, así mismo como el texto de Spawn #9 y #26 y la miniserie de Angela, y sobre las intenciones de McFarlane de publicar material que infrinja los derechos de Gaiman.

La cifra solicitada en retribución por Gaiman no fue especificada sino que sería determinada durante el juicio. La demanda fue interpuesta contra McFarlane, Todd McFarlane Productions, TMP International, McFarlane Worldwide e Image Comics y no incluía a Diamond, HBO (que realizó la serie animada para adultos), New Line Cinema (que realizó la pésima película donde lo único rescatable era la interpretación de John Leguizamo del Violator), ni ninguna otra compañía que hubiese utilizado los personajes creados por Gaiman. El abogado de Gaiman, Ken F. Levin, declaró que el escaso entendimiento de Hollywood sobre la industria del cómic permitió a McFarlane eliminar a Gaiman de las negociaciones con los estudios. Levin declaró a The Comic Journal: “Me parece increíble que el Sr. McFarlane pudiera conseguir realizar una película estrenada en salas de cine y una serie animada sin tener que demostrar evidencia que poseía los derechos de los personajes”.

A principios de este año McFarlane perdió la demanda interpuesta por Gaiman, así mismo como la apelación. La corte reconoció los derechos de Gaiman sobre Angela, Cogliostro y Spawn Medieval y ordenó a McFarlane a pagarle todo el dinero que le debía. ¿Pero que ocurrió con Miracleman? Esta es la respuesta que el mismo Neil Gaiman entregó en su sitio Web el 25 de febrero del presente año:

“Yo solía creer que McFarlane realmente poseía algunos derechos sobre Miracleman. El así me lo dijo, después de todo había comprado lo que quedaba de la editorial Eclipse al declararse en bancarrota. McFarlane también estuvo de acuerdo en hacer un trueque por esos derechos a cambio de mis derechos sobre Cogliostro y Spawn Medieval. Él nunca me envió ninguno de los papeles luego del acuerdo de trueque celebrado en 1997, me envió eso sí el film de varios números de Miracleman. Un mes después de recibir el film, y de haberme dicho que había transferido los derechos de Miracleman a mí, subrepticiamente llenó una solicitud para registrar la marca Miracleman. Un año después abandonó la solicitud de marca (algo de lo que me enteré durante el proceso judicial)”.

“Durante el pleito legal, la única cosa que todos tenían clara era que yo, Mark Buckingham, y Alan Moore, somos los dueños de nuestro trabajo en Miracleman. Nosotros somos los dueños de los derechos de nuestro material; la bancarrota de Eclipse no afectaba nuestros derechos”.

“Todd obviamente pensaba lo contrario y dijo en alguna entrevista online que el poseía todos los derechos de Miracleman y que si alguien aseguraba lo contrario los vería en la corte. Bueno, me vio en la corte…”.

“Una de las cosas que estableció el juicio fue que Todd obviamente no poseía, contrario a lo que él asegurara, todos los derechos de Miracleman. Hasta donde yo tengo entendido, o como cualquiera de los abogados trabajando con nosotros en el caso puede decir, Todd probablemente no posee ninguna parte de Miracleman. Ciertamente no tiene ningún derecho sobre el trabajo existente.

Actualmente (y al igual que en el 2001) Todd intentó nuevamente registrar la marca Miracleman, basado en que era una marca abandonada, a lo que nos opusimos”.

“Probablemente deba existir otro juicio para atar los cabos sueltos de Miracleman. Al menos con 1602, hay dinero para hacer la pelea. Y hay muchas editoriales que desean reimprimir el trabajo que se ha hecho en Miracleman, y el Nuevo trabajo que Mark y yo esperamos hacer”.

“Con respecto a Angela, Cogliostro, y Spawn Medieval, Todd y yo simplemente somos co-dueños de los derechos, de la misma forma que lo hemos sido desde que creé a los personajes con él en 1993. Él debe responder financieramente por todo lo que haga con los personajes hasta ahora y a futuro, de la misma forma que yo debo hacerlo si licencio, por ejemplo, un paperback de Angela, o los derechos de un cómic o merchandise de Spaw”.

“Espero que todo esto haya servido para clarificar las leyes sobre copyright en favor de los creadores y sea de ayuda para proteger a autores y artistas de editores inescrupulosos (algo con lo que el Todd McFarlane de principios de los 1990’s, que proclamó que la razón de ser de Image era el respeto a los derechos de los creadores, habría estado de acuerdo); que podamos volver a imprimir de manera legítima el trabajo ya existente en Miracleman, y que pueda terminar Miracleman: The Silver Age y escribir el libro restante, The Dark Age; y que el CBLDF (Comic Book Legal Defense Found) y otras caridades relacionadas con los cómics puedan obtener algo de dinero de toda esta estupidez”.

Spawn #10 o la hipocresía sin límites de McFarlane

Como ya dijimos antes el Spawn #10 fue escrito por Dave Sim, quien es mucho más que la etiqueta de baluarte y precursor de los cómics independientes con la que se le identifica comúnmente. ¿Exactamente que más? Esto está abierto a debate como bien sugiere Michael Dean del Comics Journal, “con teorías que van desde lunático misógino, a manipulador maquiavélico, a ingenioso embaucador swiftiano o campeón de las virtudes masculinas”. Memorable es el Cerebus #264 donde Sim invitó públicamente a su ex-protegido Jeff Smith (creador de Bone) a trenzarse a golpes para arreglar sus diferencias, lo que provocó que renunciara la última empleada femenina de Aardvark-Vanaheim. Pero eso es tema para otro artículo.

Spawn #10 podría considerarse un crossover de los personajes emblemáticos de McFarlane y Sim, de no ser porque en todo momento Spawn nos recuerda que no es Spawn. Ciertamente esta es una historia fuera de la continuidad del título, una moraleja sobre el destino que corren los personajes “vendidos” por sus creadores. Las páginas que ocupan nuestra atención, la 8 y la 9, nos muestran a Spawn (no es Spawn) frente a una celda de la cual surgen varios brazos claramente reconocibles como pertenecientes a personajes emblemáticos tanto de DC como Marvel. La lista incluye a Juggernaut, Flash, The Thing, Spider-Man, Thor, Capitán América, Batman, Venom, Hulk, Capitán Marvel, El Joker, Wolverine, Linterna Verde, Mujer Maravilla, Dr. Octopuss, Coloso, Bestia, el Dr. Doom y una mano no-identificada. Frente a ellos de pie se encuentra una fila de sujetos con bolsas en sus cabezas y sogas que atan sus manos y cuellos. Spawn (no es Spawn) observa a los superseres encarcelados y piensa: “Son justos. Son nobles. Son héroes. Campeones. Vigilantes. Vengadores. Defensores. Hombres de acero. Mujeres del mañana. Dioses del trueno. Cruzados. Son la justicia. Son la nobleza. Están atrapados. Gritan. Detrás de mi los encapuchados tiembla. Bajo sus capuchas… están llorando”. Estos justos y nobles héroes (me pregunto que hacen villanos como Venom y el Joker ahí) le entregan su poder a Spawn para que los libere, pero todo es inútil. Luego aparece “El hijo de las estrellas, El-Que-Existió-Primero. El que puso las bases para todos nosotros…” y ofrece todo su inmenso poder arquetípico a Spawn (no es Spawn). “Su poder fluye a mí surgiendo de todos sus miembros. Mi poder, que creía ilimitado (no soy Spawn) no es nada comparado con éste. Mis brazos son la Tierra, y las estrellas, y los planetas, y todas las galaxias que existieron y existirán”. Pese a todo el poderío a su disposición, Spawn (no es… ya saben) no logra destruir los barrotes. Aparece entonces Cerebus y le explica a Spawn lo que el lector ya sabe, los tipos encarcelados son superhéroes, vendidos por sus creadores. Cerebus y Spawn luego se dirigen a la casa de éste último, una mansión donde le espera su hija Cyan y a la cual pronto llegara su esposa Wanda. “Tu creador sigue contigo”, dice Cerebus

El cómic termina con dos recuadros a mitad de página donde se lee: “SPAWN es marca registrada y copyright de Todd McFarlane” y “EREBUS es marca registrada y copyright de Dave Sim”. Todo esto sobre una cursi tipografía donde puede leerse “Forever”.

En efecto, McFarlane no vendió a Spawn a terceros, algo que habría lamentado toda la vida. Como contrapunto a esto cabe recordar lo que respondió Len Wein a Marv Wolfman (Calabozo del Androide #2) al ser consultado sobre cual consideraba su trabajo más exitoso: “Bueno, financieramente hablando, tendrían que ser Wolverine y los nuevos X-Men. Si sólo hubiese obtenido un centavo de cada dólar que esos personajes han generado a través de cómic, series de TV, películas, tarjetas, libros para colorear, juguetes, shampoo, jabón, tablas de skate, cascos de bicicleta, confites, dispensadores Pez y Dios sabe cuantas otras cosas más, no tendría que trabajar un sólo día más de mi vida”.

A diferencia de Len Wein, Todd McFarlane obtuvo cada centavo de las licencias de sus personajes y puede darse el lujo de no trabajar un solo día más de su vida si así lo desea. Sólo nos queda felicitarlo por su excelente olfato comercial. Pero en lo que a integridad, consecuencia y lealtad se refiere, el Sr. McFarlane sale perdiendo. ¿Es avaricia lo que motivó su obstinado empeño por apoderarse de las creaciones y el trabajo de otros? ¿Que necesidad tienen de usufructuar de personajes ajenos como Miracleman? ¿No gana suficiente ya con Spawn? Tal vez la razón por la cual McFarlane no inventó ningún personaje nuevo mientras estaba en DC y Marvel es simplemente porque era incapaz de hacerlo. Vamos, que no hay que ser muy creativo para idear un Spawn Medieval, y ya que estamos en eso Angela y Cogliostro tampoco son muy originales. Que McFarlane no haya sido capaz de concebir a estos personajes por sí solo habla muy mal de él.

Finalmente me pregunto: ¿qué tiene de original Spawn después de todo? La respuesta en un próximo artículo.

© 2004, Sergio Alejandro Amira.

-Publicado originalmente en Calabozo del Androide #15, septiembre 2004-

Written by Amo del Calabozo

April 29, 2011 at 2:20 am

17 Responses

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  1. Yo estaba en los Estados Unidos, allá por el 95 cuando Images estaba pegando muy fuerte, pero oir algún motivo nunca quise leer Spawn.

    Y una de las cosas que recuerdo es cuando leí un nº de Wizard of The Coast, en la que un fán preguntaba por los materiales más duros del mundo del comic.

    Al final los de la revista respondieron varias cosas, pero a modo de broma entre una de las cosas más fuertes y resistentes en el mundo del comic fue el “ego” de Todd “Belzebu” McFarlane (Digno heredero de Satán Lee)

    P.D: KIRBYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!!!!

    P.D2: Qué sucedio finalmente con el asunto de las declaraciones juradas de Satán Lee??

    Gabriel Bornes

    May 2, 2011 at 12:48 am

    • Gabriel, amigo, could you get yourself a gravatar please? No puede ser que siendo de la casa no tenga su monito.

      Amo del Calabozo

      May 2, 2011 at 12:59 am

  2. Ya y disculpando mi ignorancia ante esos temas, cómo me hago el monito ese?? xD

    KIRBYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!!!!

    Gabriel Bornes

    May 2, 2011 at 2:49 am

    • Amigos con gravatar, ¿alguien le puede explicar a Gabriel? Yo tengo el cerebro hecho papilla a estas alturas de la noche.

      Amo del Calabozo

      May 2, 2011 at 3:53 am

  3. Como si de fabula rusa se tratase, una vez que los esclavos derrocan a su señor, estos despues se comportan igual o peor…
    Aun es candente debate, hay que proteger la creación y hacerla valer.

    Dellius

    May 2, 2011 at 5:12 am

  4. Querido Sr. Bornes, disponga usted de una imagen en su disco duro, que represente de manera mas o menos adecuada sus características o cualesquier seña que lo distinga de la turbamulta alienada.
    Con dicha imagen a la mano, diríjase a:

    http://es.gravatar.com/

    Y apréstese a disfrutar de ser reconocido por su ingenio en la escogencia de la imagen, a ser inquirido por bellas damas en la calle que reconocerán dichas características (o su seña) y se pondrán a su disposición sin chistar, a ser vilipendiado por todos los que no han sido capaces de cumplir el proceso o detestan el cómic y a darle inicio a una vida de aventuras…

    He dicho.

    Martillo

    May 2, 2011 at 6:15 am

    • He quedado… speechless.

      Amo del Calabozo

      May 2, 2011 at 11:00 am

  5. Qué quiere que le diga??

    Genial Don Martillo!!

    P.D: On my way, to the gravatar and beyond!!

    Gabriel Bornes

    May 2, 2011 at 12:48 pm

    • Gracias. Se hace lo que se puede, jejeje.

      Martillo

      May 4, 2011 at 7:10 pm

  6. Como coleccionista de figuras no puedo pasar por alto a McFarlane, aunque últimamente solo se limita a sacar Spawns, deportistas y figuras de Halo, y nada interesante, a diferencia cuando se hizo un nombre en los coleccionistas con sus primeras figuras, que destacaban por estar en ese entonces plagadas de detalles. Por lo menos como marca de figuras ya esta bastante estancado hace mucho, espero que que la marca vuelva a valer la pena con las ya anunciadas figuras de Walking Dead, y que no sea como todas esas líneas canceladas donde dejaron a muchos coleccionistas en el aire.

    Opchan

    May 2, 2011 at 11:52 pm

    • Como coleccionista de figuras

      ¿Se pueden ver fotos de tu colección?

      Amo del Calabozo

      May 3, 2011 at 7:22 pm

      • Por ahora solo tengo esta foto de mis Transformers, es del año pasado, con el terremoto se cayeron las figuras y aprovechando les saqué una foto, faltan varios de los que me hice el año pasado (muchos Animated y algunos Encore), y el Mirage G1 que se rompió en el terremoto.

        http://twitpic.com/47cd5b

        Opchan

        May 4, 2011 at 12:00 am

  7. Probando, probando ^^

    gbornes

    May 3, 2011 at 8:44 pm

  8. La historia de Miracleman en español y for dummies. Apasionante artículo.

    Jorge Luis Freire

    May 4, 2011 at 1:48 am

    • Estimado, espero que haya recibido los ítemes que le envié con Mr. Usher.

      Amo del Calabozo

      May 4, 2011 at 2:05 am

    • ¿Donde? Por el amor de Dios…el link.

      Martillo

      May 4, 2011 at 7:02 pm

  9. Un update sobre todo este asunto de la mano de Moviebob: http://www.escapistmagazine.com/videos/view/the-big-picture/7075-Marvel-Mess

    Amo del Calabozo

    April 13, 2013 at 4:26 pm


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