El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

The Devil and Daniel Johnston

Hace algunos días recibí un mensaje por FB de un viejo conocido, dónde me decía: “Mi estimado: cómo sabrás, estoy de editor para la web X, donde se necesitan (necesito), colaboraciones para levantar contenidos” (la “X” es para proteger el anonimato de la página en cuestión, por supuesto). Mi respuesta fue: “No, no sabía que estabas de editor de X y de hecho no sabía que existiera X tampoco”. Él replicó: “Lo publiqué en mi perfil la semana pasada”, a lo que yo contesté: “No me meto al perfil de nadie, soy el colmo de auto-referente”.

Mea culpa, lo que dije es totalmente cierto. En FB entro siempre directo a mi perfil y muy pero muy pocas veces le hago click a “inicio” para ver en qué está el resto. Pero aunque lo hiciera regularmente, debido a la cantidad de contactos y actualizaciones por minuto, perfectamente podría haberme perdido la de este viejo conocido ahora editor de X. Y no es la primera vez que me pasa, tiempo atrás un amigo me preguntó que opinaba de Z. “¿Qué es Z?” tuve que preguntar, y la respuesta fue: ¡pero si lo publiqué en FB!”

A raíz de estos dos ejemplos y haciendo un ejercicio de extrapolación deduzco que hay gente que tiene la convicción que por haber publicado algo en alguna plataforma o red social significa que todo el mundo se ha enterado de aquello. Pues la posibilidad de verlo todo y saberlo todo no quiere decir que uno efectivamente lo vea y sepa todo, por más horas que se pase frente al computador o el medio tecnológico que sea que se utilice. Antes si uno quería que otro se enterara de algo por Internet, enviaba un mail y no contaba con que todos vieran tu “actualización” de perfil porque la verdad es que tu perfil siempre va a ser menos importante que Cracked, LUN, CBR, WoW, YouTube y un largo etcétera de sitios porno.

Si bien yo no opero bajo la presunción que todo lo que publico en Internet es leído por toda la gente que conozco, sí he cometido un error similar varias veces. Ejemplo: mientras respaldaba algunos DVDs en un disco duro externo encontré The Devil and Daniel Johnston que vi originalmente hace unos cuatro años y he vuelto a ver unas cuantas veces más desde entonces. Y como no había visto este excelente documental en algunos meses, pues lo vi una vez más y esta vez, por alguna razón, la imagen del Silver Sufferer que aparece a la hora veintiocho minutos me quedó dando vueltas.

Y ocurre que envié el link de esta imagen a cierto amigo que está pasando por un mal momento y alguna relación con Galactus (que no estoy autorizado a revelar) tiene, dando por sentado que conocía a Daniel Johnston y ¡oh sorpresa! No tenía idea de quien le estaba hablando y eso que es uno de mis amigos que más sabe de música.

Creo firmemente que todo el mundo debería saber de Daniel Johnston, y escuchar a Daniel Johnston, y conocer la obra pictórica de Daniel Johnston y una muy buena forma de introducirse a su mundo es a través de The Devil and Daniel Johnston. He visto pocos documentales tan condenadamente buenos, y como ocurre con todas las cosas extraordinarias, sus virtudes no pueden reducirse a una sola, aunque el extenso material audiovisual que el mismo Johnston registró desde muy temprano y durante gran parte de su vida es uno de los elementos más relevantes.

La presencia de Johnston en el documental se basa casi enteramente en registros anteriores y habla para la cámara en contados momentos, como cuando se refiere a Laurie, su amor imposible que inspiró “un millar de canciones”. Particularmente conmovedores son los testimonios de los ancianos padres de Johnston, y de su manager Jeff Tartakov a quien el cantautor le debe tanto o más que los Beatles a Brian Epstein o U2 a Paul McGuinness. De hecho, más impactante aún que la historia de Daniel Johnston me pareció la de Tartakov que pese a los maltratos y todas las veces que fue despedido injustamente, siguió apoyando a Johnston, grabando sus cassettes, difundiendo su música, comprando sus dibujos y organizando exposiciones alrededor del mundo. Fue justamente gracias a Tartakov que la camiseta con la famosa rana de Hi How Are You? llegó a manos de Kurt Kobain que la usó en los MTV Music Awards de 1992 y luego en cada foto en la que apareció durante los siguientes meses.

Lo anterior se tradujo por supuesto en una enorme publicidad para Daniel que estaba internado en un psiquiátrico y no tenía la menor idea de quienes eran Nirvana. Y gracias a todo esto es que Elektra Records se interesa en contratar a Johnston, y luego Atlantic Records, y Tartakov se encuentra con dos grandes discográficas intentando superar la una a la otra por fichar a Daniel Johnston que sigue hospitalizado, y cuando finalmente el músico es dado de alta, no quiere firmar con Elektra porque es también el sello de Metallica y él cree que Lars y sus chicos son satánicos y quieren matarlo y Elektra debe ser maligna y Tartakov también… Y de esta forma el contrato por el que el esforzado manager ha trabajado durante siete meses, “durante treinta y tantos años, durante toda mi vida”, según sus propias palabras, se disuelve en la nada.

Kathy McCarty, amiga y “novia” de Johnston lo resume todo muy bien cuando dice que Jeffrey Tartakov: “Literalmente dedicó su vida en un 100% a Daniel Johnston. Durante años no pasó nada y de pronto, cuando Daniel está a punto de firmar el contrato de su vida, lo hizo a un lado como si nada por absolutamente ninguna razón”. ¿Y qué pasó con Johnston? Consiguió nuevo manager, grabó el disco Fun con Atlantic que vendió sólo 5.800 copias y fue despedido… ¡Pero no voy a contar más del documental!

“Hago esto porque la gente necesita escuchar esta música”, declara Tartakov hacia el final del filme. “La música de Daniel Johnston es algo a lo que todo el mundo debería ser expuesto”. Yo creo exactamente lo mismo, gente allá fuera… conozcan a Daniel Johnston y jamás den por sentado que los demás están al tanto de cada cosa que dicen o hacen, nadie es tan importante, ni siquiera el propio Daniel Johnston.


Links:

Trailer de The Devil and Daniel Johnston

Sitio oficial de Daniel Johnston

Entrevista a Jeff Feuerzeig

Entrevista a Jeff Tartakov

Written by Amo del Calabozo

February 19, 2011 at 1:34 pm

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