El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Atomic Robo Volume 1

Poniéndome al día con mis lecturas pendientes llegué a Atomic Robo de Brian Clevinger y Scott Wegener. Esta mini-serie de Red 5 Comics cuenta con seis números publicados entre octubre del 2007 y marzo del 2008. Fue nominada en la categoría “Mejor Serie Limitada” de los Eisner Awards, premio que fue otorgado a The Umbrella Academy. Estos primeros seis números fueron recopilados en el TPB Atomic Robo Volume 1: Atomic Robo and the Fightin’ Scientists of Tesladyne. El segundo volumen, Atomic Robo and the Dogs of war ya está disponible en TPB, pero aún no ha caí­do en mis manos.

First things first, en la portada de Atomic Robo #1 dice “Del creador de 8-bit Theater y Nuklear Age“, las que me sonaban tanto como Atomic Robo, o sea: nada. Pero para eso está Internet y pronto estuve en condiciones de decir que Nuklear Age es una novela que parodia los cómics de superhéroes contando las aventuras de Nuklear Man y su sideckick que de buenas a primeras parecen calcados al Hombre Radioactivo y el Chico Isótopo. En cuanto a 8-bit Theater, éste es un sprite comic lanzado por Clevinger in marzo del 2001 que da tema para otro post.

Del co-creador de Atomic Robo, Scott Wegener, no pude averiguar mucho salvo que dentro de los cómics que le gustan están Powers, Hellboy y B.P.R.D., lo que es más que evidente tras contemplar el arte de este cómic.

Y sobre Atomic Robo itself, pues es un robot creado por Nikola Tesla en 1923 y dotado de “inteligencia automática” que a cambio de realizar una misión secreta durante la Segunda Guerra Mundial obtiene estátus legal como humano y ciudadano norteamericano. Robo está a cargo de Tesladyne Industries y los Action Scientists, un grupo de cientí­ficos-aventureros a cargo de lidiar e investigar emergencias inusuales como hormigas gigantes en Nevada o pirámides móviles en Egipto.

No sólo el arte de Wegener está influenciado por Mignola, sino que la historia en sí­ tiene un aire muy a lo Hellboy y B.P.R.D. con grandes reminicencias en el primer número a The Amazing Screw-On Head, un one-shot de Mignola del 2002 convertido en piloto animado por el Sci-Fi Channel el 2006. El Bureau de investigación y Defensa Paranormal es reemplazado por Tesladyne Industries, Abe Sapiens, Liz Sherman y los otros operativos por los Action Scientists y el propio Hellboy por Atomic Robo con quien comparte varias características. Ambos son octogenarios, ambos prefieren la acción y la violencia por sobre las palabras, ambos son líderes, ambos combaten cientí­ficos locos nazis y al propio Rasputin y por último, ambos son sumamente humanos pese a no serlo.

Con una premisa dónde se cambia al demonio por un robot al cual se inserta en un medio-ambiente de fenómenos paranormales a ser investigados, y con un arte tan “inspirado” en Mignola el resultado podría resultar un flagrante plagio, y sin embargo no es así­ ya que pese a todos los “préstamos” de Hellboy, Atomic Robo stands tall in his own two feet y añade mayores cuotas de humor y mucho menos color negro que su obvio referente (Mignola: “yo,lo que no sé dibujar, lo cubro todo de negro”).

El primer número de Atomic Robo de hecho serí­a una historia standard de Hellboy de no ser por la humorística entrada y posterior enfrentamiento de Robo con el que se convertiría en su principal archienemigo: el Baron Heinrich von Helsingard, quién se ha hecho transplantar un “órgano Vril” (alusión a la novela de Bulwer-Lytton) y “muere” a manos de su recién encontrado némesis sólo para regresar a través de las décadas bajo la forma de distintos cerebros presumiblemente clonados, embutidos en su correspondiente cuerpo robótico.

Humorísticas también son las discusiones entre los Action Scientits “en terreno” (como ocurre por ejemplo con las ya mencionadas hormigas gigantes que a ese tamaño no podrían ni respirar ni moverse) y el notable número 4 dónde en un flashback asistimos al viaje de Robo a Marte en 1975 y la forma en que se desquita de Stephen Hawking (ésta historia cuenta también con Carl Sagan entre los personajes).

Y además de la historia principal, al final de cada número se incluye una historia breve entre las cuales destaca la de un Thomas Alva Edison utilizando el fantasma de Rasputin para intentar destruir la creación de su rival Tesla. Un claro ejemplo de cómo se pueden utilizar los mismos elementos y personajes con resultados totalmente distintos pero sin embargo altamente satisfactorios.

© 2009, Sergio Alejandro Amira

 

-Publicado originalmente el viernes 20 de marzo de 2009 en el anterior blog del Calabozo (www.calabozodelandroide.cl)-

Written by Amo del Calabozo

October 12, 2010 at 2:09 pm

2 Responses

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  1. Pues se agradece el haber despejado la duda de un servidor, pues el “homenaje” a Mignola es tan evidente que por pura pereza de encontrarme con un plagio patente no había reunido fuerzas suficientes para acometer la lectura de A. R., ya conociendo la opinión del Amo del C. al respecto que los diferencia lo suficiente y con el respeto por el criterio del mismo, pues entonces, entra dicha obra en los “To Do” que hay que poner al día.

    Martillo

    October 12, 2010 at 11:04 pm

    • Harta agua ha pasado por Atomic Robo desde que escribí esa reseña (y harta agua por el Calabozo tb). Tengo pendiente “Atomic Robo and the Shadow from Beyond Time” que va de Lovecraft y viajes en el tiempo.

      Sergio

      October 13, 2010 at 12:34 am


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