El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Wolverine #131

1998, llevaba un año adquiriendo sólo cómics de los X-Men y la idea de suscribirme a Marvel para obtenerlos me rondaba insistentemente. Las razones periféricas eran varias: los títulos mutantes de la Forum disponibles en librerías especializadas estaban muy atrasados respecto a los de Estados Unidos (unos seis años); las traducciones, sobretodo de los nombres de los personajes no me agradaban en absoluto; los pocos cómics que lograba encontrar en sus ediciones originales eran caros. La razón fundamental era esta: detestaba ir a comprar a las tiendas especializadas (aún lo detesto).

Dos problemas me mantenían alejado de la anhelada suscripción: el dinero y la tarjeta de crédito necesaria para realizar el pago. En ese entonces un amigo me encargó pintar un cuadro que le regalaría a su padre, fanático de los caballos. Como de costumbre le cobré la mitad antes para costear los materiales. Una vez finalizada la tela y recordando lo de los cómics le pregunté si tenía tarjeta de crédito y si estaba dispuesto a pagarme el resto de la plata mediante la suscripción a Marvel. Estuvo de acuerdo y lo que me debía alcanzó para suscribirme a Uncanny X-Men, X-Men y Wolverine por un año.

Tuve algunos problemas al principio debido a un cambio en la dirección postal, pero luego de esto todo marchó bien. Los cómics solían llegar dos meses adelantados hasta que otro problema surgido al renovar mi suscripción hizo que me llegaran dos mes más tarde, Wolverine #131 fue de los adelantados.

En los números anteriores Logan había sido obligado a contraer matrimonio con una de sus más mortales enemigas: Viper (antigua cabeza de la organización subversiva HYDRA), para así mantener la precaria paz de Madripoor, una isla entre Singapur y Sumatra considerada como el peor sitio del mundo Marvel. En medio de la ceremonia aparece Sabretooth quien da una paliza a Wolvie gracias a sus recién estrenadas garras y esqueleto de adamantium, el viejo “canucklehead” es salvado sin embargo por Shadowcat. Hydra y la organización conocida como la Mano, aprovechan la situación uniendo fuerzas para apoderarse de Madripoor, capturan a los dos X-Men y a Sabretooth e intentan lavarles el cerebro. Como es de esperarse nuestros héroes, y maloso circunstancialmente convertido en aliado, logran liberarse y derrotar al enemigo (Wolverine #128).

El nº 129 nos muestra a Wolverine recorriendo los bosques canadienses en busca de las abandonadas instalaciones del proyecto Arma-X donde recuerda parte del suplicio (cortesía de Barry Windsor-Smith) que le tocó vivir como conejillo de indias. En eso aparece una nueva encarnación del Wendigo, Logan consigue derrotar temporalmente a la bestia luego de cortale el rostro con sus garras pero sufre heridas de tal gravedad que ni siquiera su factor de curación puede ponerle en pie enseguida. A duras penas se refugia en el granero de una granja donde es encontrado por el hijo de los granjeros (Tommy) y su fiel perrito (Jake.) Tommy se apiada del Hombre-X y le trae comida y agua. Logan a cambio le cuenta sobre sus colegas mutantes y las numerosas aventuras que con ellos ha vivido. En un diálogo que será clave para entender un hecho al final de la historia de esos que ocurren “fuera de la viñeta”, el niño pregunta a Wolverine si cuando se refiere a “hacer lo que sea para sobrevivir” eso implica matar. “Alguna vez, hace mucho tiempo, lo creí”, responde Logan, “Pero entonces encontré una forma mejor… Los X-Men no creen en matar. Pero, sí… a través de la historia la gente se ha visto forzada a matar, forzada a hacer cosas terribles, cosas que no hubiesen deseado realizar… sólo para sobrevivir. Muchas veces la supervivencia tiene que ver más con el sacrificio. Recuerdo que durante la Segunda Guerra Mundial, si tú eras judío, o gitano, o cualquier cosa que no fuera alemán ‘puro’… Tenías que hacer muchas locuras para mantenerte alejado de los nazis. Muchos no las hicieron. Es como cuando un zorro cae en una trampa… Llegará hasta el punto de arrancarse a mordiscos la pata para escapar antes que el cazador llegue.” Luego de esto Wolverine decide abandonar la granja para evitar que el Wendigo ataque a Tommy y su familia, pero entonces se percata que es justo a la granja de Tommy donde el Wendigo se dirigirá siguiendo el olor de su presa.

Tommy está en el granero a la llegada del Wendigo y se oculta con su mascota bajo las tablas del suelo. El Wendigo entra olfateando, Jake se impacienta y gruñe, pese a que Tommy intenta hacerlo callar. El Wendigo está justo sobre Tommy, el perro está a punto de ponerse a ladrar, el niño le pide con lágrimas en los ojos y la mano alrededor del cuello que se calle. La siguiente viñeta nos muestra la cara del Wendigo y un sonido “krak” emergiendo de abajo, el Wendigo hunde su mano rompiendo las tablas en busca de Tommy pero en ese momento Logan entra en escena golpeando a la bestia en la espalda para luego rociarle la cara con kerosén, el Wendigo se retuerce de dolor al entrar el líquido inflamable en contacto con sus heridas y voltea una estufa encendida. Logan mientras tanto busca al niño, justo en el momento que lo encuentra el monstruo ataca de nuevo, pero Logan le obliga a huir hacia el bosque al golpearle la cara con un hacha e inflamado el kerosén. En las ultimas viñetas vemos a Wolverine alejarse del incendio cargando en brazos a Tommy, el niño inconsciente aún aferra el collar de su perro en la mano. “… La vida está llena de lecciones. Algunas son más duras que otras. Algunas son brutales… pero al final no somos más que animales… haciendo lo que sea necesario para sobrevivir…”, reflexiona Logan. Tuve que leer dos veces más este numero para percatarme que Tommy había matado a su perro.

Y llegamos al nº 131. Luego de tomar control de Madripoor Viper envía a doce agentes de Hydra a los Hymalayas en busca de la mítica Shangri-La. Solo tres regresaron, padeciendo un mortífero virus que pronto podría extenderse por toda Madripoor, y el mundo. Viper solicita a Wolverine ir en la búsqueda del origen del misterioso virus. Logan escala las gélidas montañas y se encuentra con un agente de Hydra rezagado gracias al cual se entera que la expedición no encontró el virus. “¿No lo entiendes, mutante?”, dice el agente, “Lo que sea que los halla infectado se los dio Viper… los usó para convencerte venir por alguna razón. Si fuera tú me iría de aquí. Yo… yo también me marcharía de esta cueva, pero he estado viendo cosas, ¿sabes? Alguna especie de animal.” Animal que justo aparece para luchar con Wolverine e infectarlo con el virus de su ponzoñosa lengua. Mientras su factor de curación combate el veneno Wolverine llega a la conclusión que la criatura insectoide es alienígena, y pese a los temblores y demás efectos secundarios del virus logra liquidar al bicho. Wolverine arroja una granada al interior de la cueva para “esterilizarla” y regresa con la lengua del alienígena en un frasco pero lo arroja a un pozo de ácido frente a los ojos de Viper. “Me pediste que encontrara y te trajera el virus. Lo encontré. Lo traje”, observa Wolverine a su esposa.

Eso sería todo en cuanto al nº 131 de Wolverine respecta, de no ser porque alguien había cometido un error, un error del cual no me percataría hasta la llegada de una carta de Marvel la cual decía:

Septiembre 30, 1998

Querido Suscriptor de Marvel:

Marvel ha descubierto un error de rotulado en la pagina seis (6), panel seis (6) de WOLVERINE #131. Desdichadamente, este error hace referencia a un termino étnico ofensivo. El panel debería leerse, “… el asesino conocido como Sabretooth.” Este error, que fue originalmente responsabilidad del rotulista y que fue rectificado por Marvel durante la etapa de corrección de pruebas, no fue corregido por el servicio de rotulación debido a la prisa por imprimir el libro. Cuando Marvel leyó la versión final impresa del libro, descubrimos que el error no había sido corregido.

Debido a la gravedad de este error, le solicitamos regrese a Marvel la página (no las copias) que contiene el error, (i.e., pagina 6.) Por favor asegúrese de incluir su nombre, dirección y numero de cuenta de suscriptor (arriba de su nombre en la etiqueta con la dirección.) Una vez recibida la pagina, Marvel le proveerá con una copia revisada de WOLVERINE #131, con un agradecimiento especial de Stan Lee.
Por favor envíe la página a:

Marvel Cómics

Subscription Dept. 101

387 Park Avenue South

New York, NY 10016.

Marvel lamenta profundamente este desafortunado hecho y pedimos disculpas por cualquier inconveniente que pueda haberle causado. Espero contar con su apoyo para ayudarnos a corregir esta situación.

Sinceramente,

Thomas Mathew

Suscription Manager

Luego de leer esta carta me apresuré en revisar el error en cuestión en mi ejemplar del Wolverine #131. En la pagina seis, panel seis podía leerse “The kike known as Sabretooth.” Kike, esa era la palabra ofensiva. Kike como en el nombre del popular conductor de programas televisivos chileno Kike Morandé. Término ofensivo étnico, ¿hacia qué grupo étnico?, me pregunté recordando entonces que se refería a los judíos y que Michael Jackson ya había tenido problemas por utilizar dicha palabra en su hit They don´t really care about us, un par de años antes (el Rey del Pop se había visto obligado a cambiar la letra de la canción.) Decidí no acatar la solicitud de Marvel, ya había tenido problemas con ellos en lo que al envío de mi suscripción respecta por lo que nada me garantizaba que fuera a recibir el ejemplar corregido. Fue por esta razón, y no por un afan coleccionista, que conservé mi copia de Wolverine #131 intacta.

Casi cinco años más tarde y con motivo de esta columna, recordé el incidente y decidí buscar información en la red para así comprobar la repercusión que había tenido, encontrando más material del que esperaba. Marvel había tenido la mala suerte de lanzar el Wolverine #131 en el día sagrado judío de Yom Kippur. Tal como decía la carta la Casa de las Ideas había pedido que se le regresaran todos los ejemplares pero un tercio de los vendedores de cómics se rehusaron a hacerlo, ya que podían hacer unos dolares extra debido al interes de los coleccionistas. De acuerdo a la página de la Liga Católica norteamericana, una organización llamada ADL (Anti Discrimination League) había presionado a Marvel para que retirara de las tiendas las 250 mil copias de Wolverine #131. Pude enterarme, además, que esta misma organización había criticado un cómic de Superman en la cual el hijo de krypton combatía a los nazis ya que en ninguna parte se mencionaba que luchaba para salvar a los judíos (La Liga Católica se quejaba del trato “preferencial” según ellos que tenían organizaciones judías, feministas, negras, u homosexuales ante los medios). También encontré una carta de un tal Richard Starkings, presidente de Cómicraft, quien se desasía en disculpas. Este era el servicio de rotulación al que aludía la carta, un nombre muy familiar para mí ya que venía en todos los cómics de X-Men que me habían llegado. Cómicraft hacía el rotulado no solo de los titulos X sino de Kurt Busiek’s Astro City, Avengers, Battle Chasers, Danger Girl, Daredevil, Fantastic Four, Iron Man, The Amazing Spider-Man, Superboy, Superman: For All Seasons, Thunderbolts, etc. Decidí hablar con Starkings sobre el tema, pero primero un breve perfil del sujeto:

Richard Starkings arribó a EE.UU procedente de Londres tras divorciarse y convertirse al budismo. Sus planes eran los de comenzar una nueva vida sin las vieja limitaciones. 1991 le encontró trabajando para Graphitti Designs en Anaheim y compartiendo vivienda en Venice Beach con un amigo carpintero. En Graphitti se le enseñó a usar un MacIntosh, el dominio de programas como el Quark Express corrió por su cuenta. Starkings vió entonces en un ejemplar de Namor el rotulado computacional de John Byrne y se dijo: “¡Oh-oh, el reloj está corriendo para la rotulación a mano!” Starkings abordó a Byrne en el lobby de un hotel de San Diego durante la convención de ese año y obtuvo de él la información necesaria para dar inicio a Cómicraft, la compañia destinada a revolucionar el mundo de la rotulación en los cómics.

CDA: ¿Que nos puedes contar sobre el incidente de Wolverine #131?

Richard Starkings: El error que dio pie a tan lamentable hecho pasó desapercibido tanto para mí, como para el editor Mark Powers y el corrector de pruebas. El rotulista de Cómicraft responsable de la errata lo hizo sin premeditación, sin albergar malicia alguna en su corazón. La palabra que el editor quería “killer” estaba escrita a mano en el script sobre el texto original que decía “the man known as”. Yo creo que mi empleado tipeó las letras que pensó estaba viendo, sin percatarse que reunidas representaban tal abrumadoramente ofensivo término racial. Era un tipo joven y no entendió que “kike” era un insulto ni siquiera cuando se le señaló.

CDA: Tengo entendido que Mark powers era el editor de Marvel en aquel entonces, ¿cual fue su reacción?

Richard Starkings: Mark y yo siempre nos hemos llevado bien y no culpó a Cómicraft, lo que es más, aceptó por nosotros las reprimendas de los poderes fácticos de Marvel, mientras yo acepté la responsabilidad en los comunicados de prensa. Es un gran repaldo a la reputación de Cómicraft que los profesionales de la industria vieran esto por lo que fue y continuaran trabajando con nosotros armoniosamente. De cualquier forma, nadie aquí olvida nunca el incidente, ¡ya qué no se los permito! Como suele ocurrir este infortunado incidente atrajo mas atención al mundo del rotulado que cualquier otro trabajo bien hecho. Es como con el transporte público, sólo nos quejamos de él cuando el bus o el tren estan retrasados.

CDA: Leí por ahí que tu aproximación personal al trabajo en general y al rotulado en particular ha sido modelada a partir de una historia que compartió contigo un budista…

Richard Starkings: Sí, su nombre es David Kasahara. En aquel entonces yo rotulaba sólo para ganarme la vida, no disfrutaba mi oficio pese a que había gozado aprendiéndolo. En un encuentro budista en Nueva York me acerqué al Sr. Kasahara y compartí con él mis problemas. Escuchó amablemente y entonces procedió a contarme la historia de un sujeto que lavaba platos en un restaurante que estaba descontento con su vida porque odiaba limpiar platos sucios. Se quejó con su esposa, quien le sugirió que, en vez de lamentarse de las circunstancias que la vida le deparára, debería expresar su gratitud hacia sus empleadores tomando la resposabilidad de hacer que los platos y vasos estuvieran tan brillantes que la clientela regresara al restaurant solo por esto. Recuerdo que en aquel entonces me pregunté “¿qué quiere decir con eso?”

CDA: ¿Y que quería decir?

Richard Starkings: Generalmente, tu no escoges un cómic para deleitarte con el rotulado de la misma forma que no te sientas en un restaurant y dices, ‘¡Wow! ¡Estos cuchillos y tenedores estan brillantes!’ Sin embargo, a nadie le gusta cenar en un plato sucio… Arriesgando estirar la analogía demasiado, un lavaplatos no puede garantizar la calidad de los platos servidos, pero puede garantizar la limpieza.”

Y de esta forma llegamos al final de la primera entrega del Solipsista Ilustrado. Mi ejemplar de Wolverine #131 en estos momentos está evaluado en 10 dólares y dudo que con los años vaya a subir mucho de precio, “que un cómic valioso lo sea por razones valiosas”, escribió alguien. No podría estar más de acuerdo.

© 2004, Sergio Alejandro Amira.

Publicado originalmente en Calabozo del Androide #0, mayo 2003.

Written by Amo del Calabozo

October 1, 2009 at 2:40 am

2 Responses

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  1. Hace poco que me baje todo el volumen 2 de wolverine, y sinceramente no había podido apreciarlo tanto, me pase muchas cosas para arriba, por ejemplo, lo del chico y el perro, totalmente ignorado por mí.
    Me parece que voy a dedicarle una segunda lectura.
    Y me parece demasiado el incidente de la palabra, parece que mas que escandalo, hubo ganas de hacerlo.
    Muy interesante artículo.
    Por cierto, caduco “calabozodelandroide.cl” para redireccionar, estaría bien avisar, porque pensé que el sitio había cerrado devuelta, y no creo ser el único.

    Kether

    October 7, 2009 at 6:49 pm

    • Si llegaste aquí quiere decir que sabes que no volví a cerrar el Calabozo y por lo tanto sería redudante avisar que el dominio ya no corre.

      Sergio

      October 7, 2009 at 7:03 pm


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