El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Unbreakable

Unbreakable comienza con un inquietante prólogo que nos muestra el nacimiento de un niño con brazos y piernas fracturados, este niño es Elijah Price (Samuel L. Jackson) y sufre de osteogenesis imperfecta (enfermedad que provoca que sus huesos sean muy débiles). Entre fractura y fractura, Elijah ha tenido suficiente tiempo como para leer cómics (como si no fuera normal que uno leyera cómics a menos que sufriera de alguna enfermedad incapacitante) y posee una galería de arte dedicada a comercializar dibujos originales de artistas del cómic, además de poseer la inusual teoría que los superhéroes existen y están entre nosotros. La lógica de Elijah le dictamina que si hay alguien tan frágil como él debe existir una persona que sea indestructible. Este sujeto es David Dunn (Bruce Willis), frustrada estrella juvenil del football cuya carrera fue arruinada por un accidente de transito y que se desempeña como guardia de seguridad en el estadio de Filadelfia. Al comienzo de la película David es el único sobreviviente del descarrilamiento de un tren de pasajeros en el que mueren más de cien personas pero del cual él sale sin el menor de los rasguños. Debido a esto, Elijah cree que David es la prueba que demuestra su teoría.

Una nota dejada en su auto interpela a David con la siguiente pregunta: “¿has estado alguna vez enfermo?”, interrogante que David no puede contestar por sí mismo precisamente porque es algo que nunca se ha a cuestionado. A través de la nota David llega al remitente que no es otro sino Elijah, quien (supuestamente) gracias a su acabado conocimiento de la dialéctica heróica de los cómics de superhéroes, impulsa a David a reconocer su verdadera naturaleza y propósito en la vida. Pero David tiene sus propios problemas; está separándose de su esposa Megan (Robin Wright Penn) mientras trata de lidiar con su hijo Jeremy (Spencer Treat Clark) por lo que en un principio se resiste a creer que es una suerte de Superman, hasta que descubre que posee ciertas habilidades especiales que desconocía. Poderes que siempre ha tenido pero de los cuales nunca se había dado cuenta. El hijo de David (Spencer Treat Clark) está maravillado ante la posibilidad de que su padre sea un supertipo como en los cómics mientras que su esposa sólo está interesada en salvar su matrimonio que hace tiempo se fue a pique (en cierta medida es este personaje el que sirve de ancla para el espectador). A medida que David va convenciéndose de las palabras de Elijah descubre que como la mayoría de los superhéroes, él también posee una debilidad fatal y así como Superman es vulnerable a la kyptonita y Linterna Verde al color amarillo, él lo es al agua, o más bien, a ahogarse.

Shyamalan construye la historia con recursos cinematográficos poco comunes como fundidos, congelados, encuadres extremos, lentes de gran angulación, montaje de contrastes, etc., dotando a cada escena del mismo y sutil desasosiego experimentado en Sexto Sentido y prestando especial atención a los colores. El guión de Unbreakable está impregnado del mayor realismo que podría conseguirse (algo que se agradece a la hora de llevar superhéroes del cómic a la pantalla grande). Como señala Ascanio Cavallo, crítico de cine de la revista El Sábado, Shyamalan posee una especial vocación para sugerir en vez de detallar siendo la elipsis, en su caso, a lo menos tres cosas: un componente estructural de su estilo narrativo; un tema por sí mismo; y el pilar de las envolventes atmósferas de perturbación que genera. En cuanto a los actores, Willis, que verdaderamente se luce con personajes apáticos y fuera de lugar como en 12 Monos y Pulp Fiction, está muy bien en este filme mientras que Jackson aporta suficiente carisma y sensación de amenaza mientras que Penn parece genuina como el personaje “con los pies en la tierra” y el niño Clark es bastante creíble y no llega a exasperar como suele ser el caso de los mocosos en el cine.

Varios de los elementos de Sexto Sentido se reiteran en Unbreakable. Ambas películas transcurren en Filadelfia y cuentan con el protagonismo de Bruce Willis. El personaje de Willis en ambos filmes se relaciona con un niño y lo sobrenatural juega un rol preponderante dentro de la estructura narrativa. Unbreakable es lo que en cómics se denomina una historia de “origen” y está enfocada más bien en el impacto que provoca en el individuo su recién descubierta condición que en el mundo que le rodea. Los orígenes de los superhéroes y villanos en las películas por lo general se reducen a unos pocos minutos o simplemente se ignoran por completo presentándolos tal cual por lo que bien puede decirse que Unbreakable trata en dos horas lo que muchas otras películas del género hacen en diez a veinte minutos de metraje donde poco lugar queda para el auto-descubrimiento, la duda, y el desarrollo del personaje ante su nueva condición.

Como Roger Ebert (de la famosa dupla critico-cinéfila Siskel & Ebert) señala en su reseña publicada el 22 de noviembre en el Chicago Sun-Times, Shyamalan en vez de filmar esta historia con la estructura de un cómic tradicional de superhéroes opta por un muy bien observado y doméstico realismo que tiene mucho en común con Stephen King en lo que al tratamiento de lo sobrenatural sin perder la perspectiva humana y los detalles cotidianos se refiere. Ebert agrega: “Qué interesante, por ejemplo, que el personaje de Robin Wright Penn no sea simplemente otra esposa más en un thriller jugando el rol de espectadora, sino una mujer real inmersa en un matrimonio que parece estar desmoronándose. Qué interesante que cuando su esposo se salva de morir en un accidente que mata a todos los demás pasajeros, ella decide que tal vez sea la última oportunidad de salvar su matrimonio. Qué interesante que la relación de David Dunn con su hijo sea tan fuerte, y que el niño aparezca en escenas cruciales como el primer encuentro de David con Elijah.”

A prácticamente ningún crítico le agradó el final de la película y lo tomaron por otra “vuelta de tuerca” à la Sexto Sentido pero más forzada y absurda. Por mi parte lo encontré lógico y coherente con la dialéctica del cómic de superhéroes, además de plantearnos nuevos cuestionamientos. ¿Puede realmente considerarse a Elijah un villano? Sí, es cierto que provocó la muerte de muchas personas buscando a su “superhéroe”, pero de no haber sido por su intervención, ¿habría David Dunn aceptado y reconocido su verdadera naturaleza? ¿No murieron finalmente todas esas personas durante la búsqueda de Elijah por un bien superior? El conocimiento de todas las vidas que se perdieron acentúa aún más el sentido del deber de Dunn que no puede permitir que todas esas muertes hayan sido en vano, esto lo lleva finalmente a cumplir su rol de superhéroe, a proteger a los inocentes y combatir el mal que en cierta forma lo produjo.

La simbiosis entre héroe y villano de Unbreakable me recuerda al Batman de Tim Burton. En el filme de Shyamalan los cómics de superhéroes gatillan las acciones de Elijah que a su vez provocan el surgimiento de un superhéroe real. En la película de Burton, en la confrontación final entre Batman y el Joker, este último le reprocha su existencia diciéndole: “tú me creaste”, a lo que el hombre-murciélago contesta: “pero tú me creaste primero”. Ambos son producto el uno del otro, las dos caras perceptuales de una misma moneda, la serpiente Uroboros mordiéndose la cola.

© 2004, Sergio Alejandro Amira.

Publicado originalmente en Calabozo del Androide #8, febrero 2004.

Written by Amo del Calabozo

September 29, 2009 at 8:36 pm

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