El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Una fiesta inolvidable

Ante todo, aclaro que se vienen unas cuantas preguntas existenciales.

¿Nunca les ocurrió que estaban tan hasta las manos con una mina, que no podían de dejar de verla por todos lados? Cerraban lo ojos y ahí aparecía; los abrían en la mitad de la calle y la sospechaban detrás de cualquier trasera o delantera medianamente aceptable. Claro que existen casos un tanto más extremos. Ejemplo ¿nunca les ocurrió, en alguna de esas inacabables tardes adolescentes, que estaban tan enamorados de una mina que la terminaban viendo hasta en una película porno? …les parecerá demasiado, pero a Rick Jones le pasó.

¿Quién carajo es Rick Jones?

Para saber algo del muchacho con apellido aventurero, hay que remontarse a 1962, cuando Marvel parió violentamente a esa verdosa criatura llamada Hulk gracias a una travesura adolescente de Rick Jones, que de ahí en adelante acompañó al monstruo con mal carácter en varias aventuras. Aunque se ve que con eso no le alcanzaba, ya que año y medio después, se perfiló como el sidekick del renacido Capitán América (en el cuarto número de Los Vengadores). Y una década más tarde, cuando la gloriosa Guerra entre Krees y Skrulls se desató… Rick Jones también estaba ahí.

No es muy difícil afirmar que al hombre le apetecen las emociones fuertes.

Ahora bien, ¿¡que podrá saber Rick Jones de mujeres con tanto superhéroe fortachón y sudoroso alrededor!?

Si quieren enterarse, péguenle una hojeada al The Incredible Hulk # 417 (Mayo de 1994) escrito por Peter David y dibujado con detalle, sencillez y deleitación por Gary Frank.

En este número en cuestión, Rick Jones está a punto de dar el paso más dramático de su vida ¿Discutir con Hulk? ¿Traicionar al Capitán América? ¿Pelear contra el Doctor Doom? No… casarse con Marlo.

¿Quién será Marlo? preguntarán algunos, a los que debo advertirles que se han estado perdiendo algunas de las páginas comiqueras con más curvas peligrosas de los últimos años.

Marlo apareció por primera vez en 1989 cuando Hulk (también al mando de Peter David) era gris como en el comienzo de su destructiva carrera. En ese entonces Hulk permanecía en su estado bestial la mayor parte del tiempo y Banner asomaba de vez en cuando; pero ahora el gigante cuidaba mucho más su aspecto personal, y se divertía jugándola de gangster en Las Vegas, tan bien le iba que logró impresionar a una bellísima dama de dudoso pasar económico que no era otra sino la mencionada Marlo.
En un momento donde Jim Lee, Rob Ledfield y Mark Silvestri (entre varios otros jovenzuelos con hormonas rebosantes) delineaban, con sus tensos lápices, a heroínas despampanantes con escasos metros de tela sobre sus exuberantes cuerpos, Marlo era una mujer sin superpoderes, pero poseedora de un carácter encantador y de un supercuerpo electrizante. Aunque, previsiblemente, su romance con el Hulk gangsteril duró muy poco.

Volviendo al Hulk modelo ’94, Rick está a punto de tomar la decisión mas radical de su vida. Pero antes, como en todo buen drama, debe afrontar un rito de pasaje; una prueba ineludible que se desarrollara en dos etapas. La primera consiste en conocer a su futura suegra… que no tiene ni la cara, ni el cuerpo, ni la altura de su hija, aunque por lo menos es razonablemente simpática y delgada.

La segunda etapa, es la experiencia definitiva a la que todo hombre deberemos enfrentarnos, tarde o temprano… la tan ansiada, como temida, despedida de soltero.

El festejo en cuestión ocurre en un club de veteranos de guerra, cortesía de un abochornadísimo Capitán América (recuerden, el hombre fue joven durante los ’40, y no se termina de acostumbrar al reventón noventero), y cuenta con la lógica presencia de Hulk, del Hombre de Hierro, de la Visión, de Hércules y unos cuantos personajes coloridos más.

Todo va por lo carriles más o menos previsibles, con Rick abrazando emocionado a todo el mundo –gracias a la generosa cantidad de alcohol que corre por sus venas–, hasta que aparece la Ecdisíasta, que armada con un secador de pelo, y no mucho más (quizás cierto aire a Vampirella), le regala a Jones el baile sexy de su vida.

Hasta donde tengo entendido, la Ecdisíasta no volvió a aparecer en ningún tipo de cómics, lo que realmente es una lástima, porque siempre viene bien una stripper profesional para aligerar el duro drama de una multisaga erótic… eh, perdón, heróica.

Pero lo más picante, ocurre cuando los supermuchachones –incluido un Capitán América mas abochornado aún– se disponen a ver una cinta prohibida, de calidad y argumento asegura el proyectorista, ¿¡pero quién se va a quejar si no es así!?

La cinta comienza a correr, se ve una playa, se ve a un hombre sudoroso y se ve la espalda sugerente de una mujer bien alimentada, pero Rick esta taaaaaaaaan enamorado, que sólo ve en la pantalla a alguien muy parecida a su amada Marlo (que también esta muy bien alimentada, eso ya quedó claro más arriba)… hasta que alguien le hace notar que la protagonista de la película porno ¡¡¡ES REALMENTE MARLO!!!

¿Como reaccionar frente a esto?, sigan el lógico y amable ejemplo de la Visión, que felicita a Rick por la admirable labor de su futura mujer.

¿Y donde estaba Marlo, mientras se desencadenaba este desgarrador drama?, festejando su despedida de soltera en un exclusivo club para damas, lleno de strippers, y de mujeres realmente superpoderosas: Betty, la mujer de Hulk, la madre de Marlo, She-Hulk, Sue Richards (en ese entonces una viuda recién estrenada), Wanda, alias Red Witch –sin androide ni Hombre Maravilla a la vista– y Lyja, la skrull que se casó con Johnny Storm, ¿!aunque él asegura que no se dio cuenta de que ella no era humana!?

Nota mental: nunca apaguen la luz cuando estén a punto de hacerlo con una desconocida.

Al número siguiente, después de todo el embrollo pornográfico, Rick amenaza con cancelar la boda, mientras Marlo asegura que todo fue un típico error de juventud ya que necesitaba el dinero, y la discusión dura menos de tres páginas. Seguramente, Rick intentó mirarla a los ojos, pero se quedó prendado de ese peligroso triangulo de bermudas que va desde el bajo vientre hasta debajo del cuello y se dio cuenta que nunca podría darse el lujo de perderse todo eso.

Más tranquilos y relajados (es un decir) las páginas restantes de The Incredible Hulk # 418 (Junio del ’94) nos muestran como se celebra la accidentada boda, con más invitados ilustres que la despedida de soltero, y con mucha más diversión y relajo que otras bodas comiqueras.

¿Y todos vivieron felices? hasta el número siguiente, por lo menos, donde Hulk pelea contra un Skrull caído en desgracia (y van), mientras Betty, Rick y Marlo discuten sobre el gran tema del que siempre tratan los buenos cómics de superhéroes: las complejas y, a veces, peligrosas relaciones entre hombres y mujeres.

© 2004, Gabriel Álvarez.

Publicado originalmente en Calabozo del Androide #9, marzo 2004.

Written by Amo del Calabozo

September 22, 2009 at 11:23 pm

Posted in Hulk

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4 Responses

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  1. off topic, porque no publicas el post sobre los diálogos en “español” y los latinos en el comic? todavía me río como enano con lo de “mujer de la maravilla”

    Hércules Roquefort

    September 23, 2009 at 11:04 pm

  2. Estoy trabajando en base a lo que puedo recuperar del caché del Google, pero curiosamente algunos posts están en caché y otros no. ¿Alguien sabe por qué? Y no es cosa de que los más antiguos no estén, me ha pasado con posts de todas fechas de publicación.

    Sergio

    September 23, 2009 at 11:07 pm

  3. En mantenimiento de paginas y blogs soy un completo ignaro, pero encontré este blog donde explican como recuperar la info; ojalá sirva de algo:

    http://blogeninternet.blogspot.com/2009/01/recuperar-un-blog-borrado-o.html

    Hércules Roquefort

    September 24, 2009 at 3:08 pm

    • Eso se aplica sólo a blogger lamentablemente, el antiguo Calabozo estaba en un hosting pagado.

      Sergio

      September 24, 2009 at 3:15 pm


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