El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

Picnic Kibun

Escribo hoy de Picnic Kibun porque me acabo de enterar por la prensa escrita que lanzaron finalmente su primer disco, Fiebre Tagadá (hace bastante rato por cierto), el cual estoy bajando en este mismo instante.

Supe de Picnic Kibun por Ignacio Franzanni en su programa radial El país de la maravillas de Radio Zero. De eso hará ya unos dos o tres meses, entrevistaron a algunos integrantes de la banda y Franzanni los comparó con Outkast, específicamente con André “3000” Benjamin. Lo que escuché me gustó lo suficiente como para ir a la página de PK y bajar su Ep que incluye ocho temas.

En primer lugar digamos que la comparación con Oukast de Franzanni, si bien no es antojadiza, se remite en mi opinión solamente a la interpretación vocal de Harvey Jones y esto ni siquiera en todos los temas. Adolescent Reactionary es el que suena más Outkast en ese sentido, como si André 3000 rapeara con el fraseo de Big Boi. Y ahí se terminan las comparaciones con el dúo de Atlanta por lo menos en lo que a mí respecta.

Las texturas sonoras de PK son de una gran riqueza que nos remite a un sinfín de sonoridades que abarcan desde el dance duro y oscuro de Prodigy hasta el electropop de Hot Chip con tintes de rock, lounge, jazz, blues, etc., sin olvidar por supuesto el hip-hop más sofisticado de un Kanye West, por ejemplo. No hay una fórmula que se repita de tema en tema y eso es algo que se agradece. Y así como ritmos e influencias se combinan y permutan, las letras hacen otro tanto paseándose orgánicamente entre el inglés, el español y el japonés sin sonar forzadas y esto supongo se debe principalmente al background de Harvey Jones que según leo en el sitio de PK nació en Japón y proviene de Kentucky.

Picnic Kibun es una banda que utiliza sonora y líricamente varios de los recursos que se identifican como posmodernistas. Poseen una marcada estética kistch-pop y no tienen problemas en que los descarguen de forma gratuita de la Red, o que hagan mashups o remezclas de sus temas cosa que ellos mismos alientan poniendo a disposición del público las diferentes pistas de sus composiciones. Mediante esta operación, PK está componiendo un disco infinito, un disco que no sólo remite a otros discos sino del cual todos podemos participar. Esto me remite directamente al prólogo que mi amigo Sergio Meier escribió para la novela de Karlés Llord Kouboum, pronta a ser publicada. El prólogo títulado Historia de los libros infinitos, culmina con una guía de libros “raros, problemáticos e infinitos.” Desde ya le propondré a Karlés -que además de escritor es un destacado músico-, que confeccionemos una lista de discos infinitos, lista dónde estoy seguro no estará ausente Fiebre Tagadá, que proceso a escuchar ahora que ya terminó de descargarse.

Pronto más de Picnic Kibun incluyendo comentarios de Ozmodiar que los conoció hace poco y aún no descarga el disco, pero sí vio un video en YouTube y considera que suenan la raja.

Written by Amo del Calabozo

September 11, 2009 at 6:22 pm

Posted in Música

One Response

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  1. Me gusto la expresion de disco infinito (uno sueña con eso). Gracias por la recomendacion.

    Dellius

    September 12, 2009 at 5:01 pm


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