El Calabozo del Amo del Calabozo

Cultura pop

The Invincible Iron Man #12

La Secret Invasion y posterior ascenso de Norman Osborn ha convertido a Tony Stark en un fugitivo al más puro estilo del Dr. Richard Kimble de aquella memorable serie de principios de los 90s (es cierto que El Fugitivo es de 1963, pero yo la vi por la tele en una repetición de 1993), o quizás para hacer un paralelo más cercano, como su colega el Dr. Bruce Banner. Y una de las primeras cosas que hace Stark ya oficialmente on the run es cortase el cabello y afeitarse su caraterístico bigote. Y uno piensa, pues debería bastarle con eso para que no lo encuentren jamás ya que… ¡sin su bigotillo Stark es irreconocible! Esto en primer lugar es una problema de la caracterización de los personajes en los cómics de superhéroes principalmente y ya lo hablamos aquí, pero francamente no recuerdo dónde (sí alguien lo recuerda avíseme). ¿Cual es el problema? Pues que muy pocos personajes tienen un rostro o facciones reconocibles y se reconocen por pequeños detalles como un bigote, canas en las cienes, color del cabello y principalmente su vestimenta o uniformes. Claro ejemplo de ello es el caso de los Dark Avengers dónde es imposible distinguir a los originales de sus imitadores.

Así como Deodato se deleita en usar como modelo a Tommy Lee Jones para Norman Osborn, Larroca solía usar a Josh Holloway de Lost, eso hasta que Stark se afeitó el bigote y su estructura craneal cambió al punto de convertirlo en otro sujeto. Tal vez se deba a la falta de Extremis, o a que su cabeza se está desinflando a medida que se vuelve más tonto. Y ya que estamos en eso, ¿no podrían ponerse todos de acuerdo en Marvel y dejar a Osborn con la cara de Tommy Lee Jones en todos los títulos dónde aparezca? ¿O es que nadie salvo Deodato sabe como hacer una caricatura del viejo Tommy Lee? Lo digo porque el Osborn de Larroca no se parece en nada al de Deodato, pero también es cierto que no hay dos Osborn iguales el revisar los diversos títulos dónde aparece y vaya si es útil esa cabellera tan rara que tiene. El el mundo real si yo me afeitara el bigote o me pusiera un sombrero de seguro igual me reconocerían, pero en los cómics dónde el rostro de los personaje suele no permacer igual ni siquiera de una viñeta a otra es otra historia.

Dejando estas consideraciones fisiognómicas de lado, este número ha sido el menos aburrido de todo lo que lleva este arco argumental. La acción está dividida en tres, Pepper Pots en su nuevo rol de Iron Woman anda salvando gente por aquí y por allá y Osborn hace que un avión de pasajeros se caiga para que ella lo rescate y así puedan echarle el guante encima y encarcelarla. Maria Hill por encargo de su antiguo jefe acude a una instalación de Stark Industries llamada Futurepharm y cae en las garras de un villano segundón muy old school llamado The Controller. Y Stark sin bigote debe vérselas con Namor, enviado por Osborn para matarlo. Este cómic termina con algunos buenos cliffhangers, Pepper bajo custodia de H.A.M.M.E.R., Hill convertida en un drone del Controller, y Osborn convocando a The Hood para que corra la voz entre los supervillanos (especialmente aquellos que tienen historia con Iron Man) que aquel que le traiga la cabeza de Stark se ganará un billón de euros en lingotes de oro, y el agradecimiento de toda la nación. No me queda más que decir: ¡Corre, Tony! ¡corre!

Written by Amo del Calabozo

April 3, 2009 at 6:06 pm

Posted in Iron Man

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